Ilusiones, Secretos y Palabra de Magia
¿Cuál es la primera magia que recuerdas?
SECRETOS DE MAGIANOTA DE LUNA LLENA
Alfredo Lorgia
7/29/202611 min read


¡Hola! Bienvenidos al nuevo Salón de Magia. Aquí descubrirás ideas, juegos y secretos. Para comenzar quiero presentarte un juego, un primer juego de magia, un rito de iniciación:
Efecto: Convertirnos en magos y magas. Recordar una Primera Magia que liberó en tí una curiosidad inexplicable, que cambió tu destino y te llevó a descubrir los secretos capaces de realizar las ilusiones que antes soñabas y hoy dominas. Y al hacerlo, descubrir que todos ya somos iniciados en la preservación y creación de ilusiones y secretos: que todos hacemos magia.
Preparación: ...pero antes, un Rito de Iniciación: Conocer y dar tu Palabra de Magia para descubrir nuevos secretos y com-prometerte a seguir preservando, compartiendo y creando nuevas Ilusiones y Secretos de Magia: Quiero dar y recibir mi Palabra de Magia (también puedes leer esta nota de luna llena antes de hacerlo).
Secreto: Las ILUSIONES y los SECRETOS de Magia tienen valor, es decir, son útiles y capaces de aumentar las capacidades, las ilusiones y el valor de otras personas: nos permiten crear y creer en ilusiones aparentemente imposibles, que nos hipnotizan, encantan y obligan a descubrir los métodos secretos que las hacen realidad. Igual que el valor que contienen los secretos descubiertos y las ilusiones hechas realidad por otras profesiones, oficios, creencias, saberes, hobbies... (que podríamos globalizar, identificar, etiquetar, simbolizar... como secretos del conocimiento humano y la cultura colectiva). Este valor de una ilusión (vivida pero imposible) y del secreto (capaz de producirla), aumenta si seguimos creando y mejorando estas mismas ideas y secretos [ selección natural y artificial ]. Por aparte, con el tiempo, el valor subjetivo de la ilusión también aumenta en la mente de quien la vivió, al amplificarla cuando la sueña, la resuelve, la relata, la simboliza, la revive, la desea... [ efecto cometa ]. Como consecuencia de este mejoramiento repetitivo y aumento de su ultilidad y valor, nacen nuevas ideas e ilusiones, de origen y naturaleza secreta: mental y personal, que aparecen de ensayarlas, re-unirlas y mezclarlas unas con otras; en especial si estas ideas secretas se comparten en grupos que funcionan como inteligencia colectiva: re-uniones de magia, shows, tertulias, foros, congresos, concursos... que facilitan aplicar y comparar estas ilusiones y secretos contra la realidad material que habitamos; nosotros, aquí y ahora.
Y si me permites ir más allá (antes de contarte mi anécdota de primera magia vivida), el valor de estas ilusiones y secretos, además de estar en sí mismas, en su información oculta y en nuestra capacidad de interpretar símbolos y secretos encriptados, y que dependen de su cualidad de secreto y de su poder para ilusionar a otros (o engañarlos egoistamente, si eso se pretende), también se encuentra en que nos premiten pre-decir el futuro: ILUSIONARNOS, creer en ilusiones, proyectar la ilusión de la realidad (imaginarla) y proyectarnos dentro de ella [ Mito de la Caverna, Teoría de la Mente, Biología... ], nos permite in-formar-nos y pre-decir-nos: darnos forma en el presente y dársela a la proyección del futuro y al recuerdo del pasado, recuerdos y proyecciones altamente emocionales. Además, nuestra ilusión de la realidad sucede en el -espacio-tiempo- [ -co-ordenadas- ] que nos convenga: aquí, allá, másallá... pasado, presente, futuro... Nuestra realidad imaginada: proyectada sobre escenarios mentales (reales pero irreales), completada con los recursos que el azar, la atención y la memoria nos presentan (nos dan consciencia) y medida por las nececidades personales que nos obligan a realizar pensamientos y acciones (¿voluntariamente?), -aquí- y -ahora-.
Estos ciclos de creación y mecanismos para compartir ideas en secreto y preservar las ilusiones del público y los secretos que las producen, nos ha permitido crear anécdotas legendarias [ efecto cometa ] y con ellas construir juegos de magia, sesiones, salones, teatros, castillos, catedrales, festivales, escuelas, profesiones, familias, comunidades, público, amigos y recibir beneficios -infinitos-. Todo porque un día decidimos convertirnos en aprendices de Magia y elegimos soñar con hacer realidad ilusiones, que nacen, crecen, florecen y renacen en nuestra mente y la de otros.
Con estas primeras notas de luna llena quiero compartir ideas sobre el valor que le damos a esas primeras experiencias de magia (Iniciación) y qué tan importante considero la intención de PRESERVAR LA ILUSIÓN, la nuestra como aprendices y poseedores de magia y la que vive en la mente del público, el de magia y en general, y preservar sus secretos capaces de producir nuevas ilusiones, casi siempre creados originalmente de la nada. Y teniendo en cuenta que el valor y las consecuencias de un secreto pueden complementarse entre ocultarlo y compartirlo. "Valor"... lo que sea que eso sea, aunque insisto en su capacidad de encantarnos, moldearnos y proyectarnos sobre la ilusión mental de nuestra realidad y de nuestra identidad, y en su capacidad de predecir y transformar la realidad material. Nuestra Magia es real y milagrosa (es Arte de Magia) pero frágil y dificil de hacer (cuando es buena. Aunque, si es buena se vuelve robusta, potente, eterna, vital... y bueno... ¡es Magia!).
Aquí siento la necesidad de expresarme sobre el dilema (posiblemente inexistente, como otros dilemas éticos de la Magia) de si al revelar el secreto se rompe la ilusión o si esta es tan potente como para sobrevivir a pesar de haberse descubierto el secreto que la produjo, que no busco resolver aquí, ni defender unas reglas fingidas y contradictorias o esperar que acordemos un mismo sistema que nos prohiba compartir lo que descubrimos o tenemos al alcance, con dificultad o facilidad, entre quienes nos dan su atención, aplausos, likes, dinero... estrategia necesaria, que considero dañina cuando el público es expuesto involuntariamente a descubrir los secretos, que ya no podrán realizarse como ilusión vivida; y muy dañina cuando son secuestrados por piratas con máscaras de generosidad y progreso. El control de la demanda y la oferta (y de tu atención) parece ser la mejor estrategia en un lugar de recursos limitados; mientras sigan siendo recursos necesarios y de acceso limitado (espejismos, muy poderosos, que encuentro peligrosos de idealizar o justificar).
Volviendo a nuestro asunto: de cada quién depende encontrar el equilibrio entre ocultar y compartir ideas valiosas, ojalá preservando el valor colectivo de su ilusión y su secreto (aprovechando las muchas estrategias y herramientas disponibles: claves, niveles, chats, llamadas, correos, videos restringidos, suscripciones, abrebocas, expectativa...), con la posibilidad de aumentar su valor al aportar ideas, citar fuentes y reconocer a sus autores [ cadenas de secretos ], y de ensayarlos y compartirlos en grupos de nuestros amigos y público de magia, formando estructuras de inteligencia colectiva.
Presentación: Ahora, quiero compartir contigo (buscador anónimo de secretos, ilusiones y juegos, amigo o amiga de magia, nuevo mago o maga), en esta primera nota de luna llena, la primera magia que vive en mi memoria y confesarte algo que creo (de creer e intento aquí, que haya suerte para que sea también de crear) que: todos somos magos y magas. Para la explicación de este juego, volvamos a la pregunta inicial:
¿Cuál es la primera magia que recuerdas? ¿aún hoy puedes re-vivir esa ilusión? ¿vive en tu memoria la escena de un momento de iniciación en la magia? ¿o de iniciación en tu profesión actual? ¿recuerdas cuándo descubriste ese secreto asombroso? ¿o quién te lo enseñó? ¿o cuando vi-viste por primera vez una magia fascinante? ¿o cuando se realizó ante tus ojos esa ilusión o ese sueño o ese deseo... que con el tiempo, cambió tu destino? Si estas leyendo esto, seguramente compartimos una anécdota similar, en la que hiciste parte de algo milagroso, un recuerdo de haber vivido realmente algo irreal, que liberó en ti una curiosidad inexplicable por lo imposible, por los secretos de magia, por nuestro ilusionismo que cambia las formas, el -espacio- y el -tiempo-.
Este secreto, que me acompaña y me transforma desde que tengo memoria, y que cambia cada vez que lo visito (buena excusa para escribirlo y compartirlo), es la primera magia que recuerdo, o la que decidí que sería la primera ilusión realizada que recuerdo, porque adelante verás que no recuerdo si fue la primera de todas y que no sucedió exactamente así, ni la recuerdo tan bien como la cuento [ Efecto cometa... selectivo ]. Los detalles de este secreto que sí puedo confesarte con certeza, es que lo viví y lo vivo real y mágicamente, al tiempo (antes, ahora y luego), y que fue una noche de luna llena, distinta a todas las otras lunas llenas que ví y que veré, teniendo apenas unos años de haber nacido, no habiendo visto tantas lunas. Y la Gran Maga fue mi abuela Leonor [ de quien estoy hecho ].
La primera magia que nos hacen (o la primera que nos enseñan) :
Mi primera magia, fue una noche lejana, cuando mi abuela Leonor me pidió mirar juntos la siempre bellísima Luna, por la ventana de su habitación. Imagino que antes me recordó (y me enseñó en otras noches) el color blanco y brillante de la luna (que en ese momento, yo a duras penas entendería). Pero la luna no se podía ver bien desde ahí, por unas nubes que la ocultaban y por la televisión encendida; una ilusión mucho más interesante para mi que su ventana. Lo que medio recuerdo bien, es que luego me llevó a la cocina, donde podiamos ver mejor la luna, sin sacarme al frio del patio de su casa. Y no sé si fue ahí mismo o luego de un tiempo de estar en esa nueva ventana, que vi cómo ella, despues de cubrirme los ojos y hacer sus pases mágicos de abuelita ¡convertía la brillante luna blanca, en una misteriosa luna roja! ¡¡¡MAGIA!!! Como puedes imaginarte [ y como imagino ], quedé fascinado con la ilusión realizada por mi abuela y hasta hoy recuerdo esa noche de luna llena, que también era noche de Eclipse Lunar. Y yo era tan joven que creí (inocentemente, como tantos otros antes) que la causa del cambio inexplicable eran las manos y la voluntad de mi poderosa abuela maga, haciendo otra de sus magias imposibles y revelándome otro de sus secretos asombrosos, pero esta vez uno que yo recordaría cada vez que viera la Luna, ahora suya por ser capaz de trasnformarla en roja o blanca, a su antojo, para mi placer y conocimiento, con sus conjuros, secretos y encantos.
¡Ah! y ahora recuerdo que mi madre luego me enseñaría a levantar la mirada al cielo (para enderesarse) y buscar la Luna (para sonreirle de vuelta). Ah y el Mundo de los Niños y Cosmos. Ah y el sueño del Viaje a la Luna. ¡Ah y...! [ cadena de secretos ] y así la luna se convirtió en el lugar perfecto para guardar recuerdos de ilusiones valiosas (#19); pero esos son secretos para otras notas de luna llena. ¡Ah! a propósito, el día 12 y la noche del 27 al 28 de agosto del 2026, habrá eclipse solar y lunar, por si se te ocurre cómo repetir esta hazaña.
Ahora que compartimos y guardamos mutuamente este secreto, que dejo a tu interpretación, debo hacerle ajustes a la historia de mi abuela Leonor y su Luna convertida en roja, que como te contaba antes y a riesgo de romper la burbuja de su magia, no fue la primera magia que vi, ni la primera que recuerdo. O para seguir siendo honesto contigo y para fanfarronear vanidosamente con la buena suerte que he tenido en mi vida (llena de Magia, de victorias y derrotas, ajiacos y salmorejos, sueños y anécdotas...), tengo que confesarte que no puedo identificar con certeza un primer momento de vivir algo imposible, una primera magia, porque nací en una familía donde todos saben hacer magia y crecí en lugares fantásticos, llenos de objetos mágicos con los que podía jugar, que mi familia usaba para mostrarme su magia (la suya y la del objeto) y con los que podía aprender secretos por mi cuenta, sin su ayuda o permiso, aunque siempre fuera necesaria su autorización, en especial con los objetos de su trabajo que estaban a mi alcance. Así cualquiera se vuelve mago.
Pero... si todos tuvimos infancias llenas de Magia (o digamos, quienes tuvimos la suerte y el privilegio de vivir ilusiones reales) por nuestro origen natural en la inocencia; y todos y todas tuvimos a nuestro alcance objetos mágicos que ocultaban secretos, que fuimos descubriendo noche tras noche y día tras día... juguetes, libros, cucharas, destornilladores, telefonos, televisores, ordenadores, IA, sombreros y cajas de magia... madres y abuelas magas. Incluso preservamos y protegemos los secretos que descubrimos y los que nuestros maestros y seres queridos nos comparten, con fé y confianza en nuestro respeto por sus descubrimientos y anécdotas... eso quiere decir que, de nacimieto... ¿todos somos magos?
Pues sí, todos somos magos y magas (si te permites soñar conmigo sobre esta idea), porque todos recibimos una transformación inicial de la que "no hay vuelta atrás", vivimos una conversión y primera experiencia de Magia. Porque somos portadores e interpretes de secretos ocultos a simple vista. Porque somos creadores de las ilusiones que necesitamos para entender el entorno que habitamos y a los otros seres y objetos que existen con y como nosotros, -espacio-temporalmente-, atraidos entre sí por nuestra misma existencia y por la información que acumulamos: nuestras ilusiones y secretos.
Biológicamente somos muy suceptibles a interpretar la realidad en forma de ilusiones y recordarla en forma de secretos (ideas y métodos), esculpidos y ocultos en nuestras neuronas y cuerpos (y por supuesto suceptibles a muchos otros estimulos, solo que aquí quiero seguir soñando con la escencia humana de nuestra Magia), que está en todos como la capacidad de hacer realidad nuestras ilusiones, nuestra información útil y secreta. Como seres vivos somos capaces de descubrir secretos ocultos en la realidad y convertirlos en ilusiones (mentales) que nos permiten conocer, imaginar y anticiparse a la realidad que habitamos. Transformamos información en forma y forma en información. Hacemos realidad nuestras ilusiones y al hacerlo creamos nuevas ilusiones y secretos. NOS HACEMOS MAGIA.
No solo hacemos y nos hacemos magia, también compartimos y guardamos los secretos que la producen, los preservamos, le damos valor a la información capaz de predecir la realidad y entregamos nuestra atención [ conciencia ] a los secretos capaces de realizar ilusiones que inicialmente parecen imposibles, pero que nos atraen tanto que encontramos las respuestas encriptadas que nos enseñan cómo realizarlas, y que con el tiempo, nos hipnotizan con el placer y otros beneficios que trae descubrir los secretos capaces de realizar nuestras ilusiones, nos trans-forman al exponernos a sus efectos y al estudiarlos atentamente; y aunque descubramos explicaciones reales, los seguimos interpretando como secretos de ilusiones simbólicas, significativas, "imposibles y fascinantes" (REALIDADES MÁGICAS).
Este ciclo de ilusionarnos al imaginar nuestra realidad, compartir y preservar los secretos que descubrimos de ella y al hacerlo crear nueva magia, ilusiones y secretos, ha estado presente en nuestras vidas de múltiples formas. Aprender en grupo y construir sobre nuestros secretos personales y sobre el conocimiento colectivo, nos permite sobrevivir, prepararnos, replicarnos y lanzar nuestras ilusiones al futuro.
Como ves, le encuentro (y le otorgo, arte-ficcionalmente) mucho valor a las ilusiones y los secretos que nos permiten vivirlas. Vivo de ilusiones y secretos, y de las mentes que las crean y las viven. A quienes les tengo eterna gratitud. Por último, antes de invitarte al Rito de Iniciación: Palabra de Magia, decirte a ti: ¡GRACIAS! por dedircar tu tiempo a estas ideas, ilusiones y secretos de magia; algunos me acompañan desde que tengo memoria, dandonos forma mutuamente. Y ahora, en tu mente, viajarán, cambiarán y jugarán contigo y quienes vivan tu Magia.
PALABRA DE MAGIA
Te invito a unirte al Salón de Magia y realizar este Rito de Iniciación:
[ Recuerda tu primera experiencia de Magia, en la que viviste una magia fascinante o aprendiste un secreto asombroso. Cuando la elijas, visualízala y lee en voz alta esto: ]
He vivido la Magia con ilusiones "imposibles y fascinantes", y me han enseñado sus secretos. Quiero preservar la ilusión del público y los secretos que la producen. Compartir ideas en secreto como inteligencia colectiva. Y crear Magia con nuevos secretos, juegos y sesiones.
Soy (di tu nombre de Magia), iniciado(a) en la Magia y me comprometo por ella.
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Fotografías: Natalia Rodríguez, Linda Caicedo, Camilo Peralta y Neno Chelsea.
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